De casual a sin igual

En un inicio nuestro encuentro sería únicamente casual, meramente un deseo por satisfacer nuestra curiosidad, por explorar esa maravillosa palabra llamada “posibilidad”. Platicamos muy poco de las reglas ¿hubo reglas?, en realidad sólo acordamos acostarnos sin preocuparnos de más y cuando al menos yo sugería las condiciones, lo que pasaría o podría pasar después… Era inevitablemente…