¿Te ha pasado que comienza a irte mal, muy mal y luego peor? ¿Qué te llueve una tras otra? y te preguntas a ti mismo ¿Qué carajos me está pasando?

A mí también y estoy seguro muchos hemos pasado por la misma situación, esa que nos hace agitar el puño con fuerza y frustrarnos a niveles inusitados.

Hace un par de años me encontraba en una época en mi vida parecida. Tuve una discusión con la chica con la que salía, un secuestro e infinidad de detalles de esos que no lastiman pero castran. Justo le platicaba estos eventos a un amigo y me contó sobre una teoría que me pareció interesante y con bastante sentido.

Pude vislumbrar una salida, pude tener la certeza de decretar que lo malo terminaría en ese instante y que lo bueno estaba comenzando.

Puedes ver tu vida como una serie de ciclos que deben cumplirse. Los hombres tenemos la mala costumbre de dejar muchos de ellos abiertos e inconclusos. Todos estos ciclos estan cargados de cierto significado y también de energía que debe dejarse fluir. Al no cerrar estos ciclos esta energía se acumula y se estanca, lo cuál no es bueno, pues incluso el agua puede ahogarnos si nos cubre más arriba del cuello.

La época de destrucción

Llega cuando los ciclos de tu vida tienen que cerrarse, ya sea que lo prolongaste, tuviste miedo a cerrarlos o simplemente no quisiste hacerlo. Toda esa energía se libera aún en contra de tu voluntad, te limpia de todo lo que no necesitas, te limpia de lo malo.

Aquella lección que debías aprender llega a ti por las buenas o por las malas. El objetivo de la época de destrucción es deshacerse de toda esa energía que no te sirve de una vez por todas.

Ocurre a pocos días de tu cumpleaños, del fin de año o de una fecha particularmente importante que signifique el fin de un ciclo.

“Cuando el cielo esta más oscuro es porque pronto  va a amenecer”

La época de construcción

Llega después de la tormenta que creíste que no iba a terminar, llega al decretarlo, entonces sale el Sol y te das cuenta que por fin, tus círculos se han cerrado y tienes la bendita oportunidad de comenzar de nuevo. Siempre la has tenido, pero a veces, algunos necesitamos una sacudida de proporciones épicas para despertar y darnos cuenta de ello.

Si perdiste algún objeto probablemente sea porque ya necesitabas uno nuevo y todo lo que el huracán removió fue lo que no necesitabas, lo que debías de mejorar, superar, avanzar y creer.

Aquel accidente, ciertamente te hizo valorar más a los tuyos y a tu propia vida.

La época de construcción precisamente se trata de una oportunidad dónde todo lo bueno te va a pasar, todo aquello por lo que te esforzaste y esperabas, dónde toda tu energía positiva se concentra. Dónde brillarás.

Solo tú decides cuanto quieres que dure la época de destrucción y la época de construcción en tu vida. Lo ideal es que domines el truco de que cuando algo que no esperabas suceda, aprendas pronto la lección, cierres el ciclo y comiences lo más pronto posible con tu propia época de construcción. Está en tus manos.

Una amiga me dijo que esta teoría podría predisponernos a que si algo nos sale mal, otras cosas malas estarían por pasar y por ende atraerlo, es cierto. Hay que ser lo suficientemente listos para reconocer algo que esta mal y corregirlo a tiempo. Cuando las cosas no resultan como esperamos, conviene aprender a tener la confianza y generar  la certeza de que lo bueno esta por llegar. Que no hay mal que dure cien años, que al final sobreviviremos y construiremos. Ese es nuestro destino.

Como lo escribí al inicio, esta es solo una teoría. Es un hecho que vinimos a ser felices y que de nuestro esmero depende lograrlo.

Vengan los retos, estamos hechos para triunfar.

2 comentarios en “Destrucción y construcción”

  1. Todo pasa y fluye, las cosas buenas como malas, debemos de tener la capacidad necesaria para darnos cuenta para aprender de ello y dejarlo ir y ser lo suficientemente fuertes para seguir, ver la naturaleza que apesar de las tormenta un árbol sigue de pie y pueden pasar varias estaciones y se transforma y está en constante cambio. Gracias por la reflexión 🙂

  2. Nuestra percepción de “la vida” es lo que nos ayuda a mantenernos en pié. Mientras más grande y abierta es, más apoyo tenemos; mientras más cerrada es mucho más facil caer. “Destruir y Construir” es muy general, muchas cosas contruimos a partir de lo ya destruido y de la misma manera destruimos cosas para construir sobre de ellas. Se pude comenzar de cero, pero la experiencia tiene que ayudar a la razón para reconocer nuestras propias costumbres y aquello con lo que no somos compatibles; aquello que toleramos y aquello que no es tolerable de nosotros. Las relaciones humanas se crearon porque una visión de “la vida” es aquella en la que solo podemos comunicarnos entre los seres humanos, sin embargo, también puedes comunicarte contigo mismo y con tu entorno. Te recomiendo observarte un momento a ti mismo sin pensar en los demás y observar tu entorno como “el ente con quien compartes el mismo espacio”. (en mi caso, la única regla es evitar los excesos) ¡Éxito en tu búsqueda!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.