— Hay muchos como yo, los cuales he leído, son muchos.

 Afirmó aquel ser con cuerpo de estrellas. Su armadura era de un material etéreo y radiante, escribía con tinta de sueños y plumas de pavo real. Tenía corazón mecánico que en vez de un latido marcaba el tic-tac de un reloj.

Jamás le vi el rostro, jamás vi el brillar de sus ojos, sin embargo imaginaba tan solo que tendría los ojos ardientes como dos soles recién nacidos. Su voz era profunda como sus pensamientos y el hablar de cosas mortales no era objetivo en su expresar, mencionaba cosas como la infinidad del azul en el cielo y rara vez se permitía decir que las raspaduras en su piel le dolían.

Pues al final los caballeros no deben llorar.

— ¿Y cómo cuantos son?, yo pequeña en mi interior meditaba, hasta que le cuestioné.

— No lo sé, quizás miles, respondió.

Quería preguntarle más y satisfacer mi curiosidad.

Yo un ser mortal, él un eterno de alma vieja y sabia. Supe que acompañó a muchas almas en su viaje, que su edad no correspondía con su fecha de nacimiento, quizás en otra vida lo conocí, quizás en otro viaje me lo tope, quizás tan sólo en algún libro de él leí.

Su nave es aquella que la imaginación tripula en medio de la noche del sueño de Agosto,  no es un príncipe, pero tampoco vulgar, en algún rincón de su alma una rosa debe atesorar, tanta maravilla no pudo nacer de la nada, me intriga saber de él, me intriga saber con quién tanta poesía engendró.

Caminante de la Vía láctea, viajero constante, ¿qué secreto que resguarda tan celosamente tu alma?

Le escribo de media noche y no creo que me llegue a leer pues aún mis letras no viajan a la velocidad de su propia luz. Muchas almas más lo ven de noche como cometa que va en carrera fugaz. Solo su dedo indica la trayectoria de su timón, no sé si viaja en un barco a Venus o más bien va a pie. Entiendo la constancia de su ruta trazada el centro de su propia misión, el astronauta.

Elina Novelo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.