Espero el día mientras camino en sueños,
estos rezagos de agonía mientras espero.
Te veo y suspiro y contemplo tu mirada,
tu alegría y la sonrisa de tu giro al tiempo.

Espero paciente y sumergido en las olas de las sábanas,
entre los susurros de la almohada
y parado en el vertigo límite de la sombra,
de la duda, de la energía de tus ganas.

Espero detrás de este libro y del andar de sus hojas,
el despertar sin demora de la historia,
de vivir el ahora y que sea contigo,
sin el paso del tiempo ni sus horas.

Espero que dormido se me adelante la alegría
y despertar para verte sonriendo
acompañada de la oportunidad,
de un nuevo día y su posibilidad.

Espero que nuestros besos se cometan,
se cumplan las promsesas sin prometerlas,
se torne la realidad en el mejor de mis sueños,
la mejor de mis vidas, mis aventuras y mis versos.

No puedo adelantar la luna, ni las horas,
ni atar al alba a una soga
y jalarla a mí con ansias locas
—y bien sabes que lo haría—.

No puedo dicerle al mundo que te quiero,
ni secuestrarte para atarte a mi cama
—aunque sé te gustaría—.
Es la distancia de las horas la que espero.

Espero que lo entiendas,
porque para mí
y sin proponérmelo;
eres más que un sueño.

 

—Eirán.

5 comentarios en “El día”

  1. ese sueño que no quiero salir ni despertar,
    que me ata y desata a la melacolia de tus besos.
    que entre tanto desierto ya he perido la fe y
    caminando a ciegas solo me guia la pasion de volver
    a los brazos que adornan esta pasion
    a los besos que funden esta locura
    a ti, a tu lado …

  2. me a encantado el poema no se ni como describirlo y si tiene importancia describirlo, es lo que se dice y se calla a la hora de amar y de extrañar.
    espero en el dia del volver al andar del camino tomados de la mano y yo con mi delirio y tu con tu temblor, en sintonia de esta nueva emocion que yo se que te encanta y a mi mata.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.