Tengo algo que callarte.

Me avergüenza mi cama vacía,
las sábanas que escogiste,
el espacio que dejaste,
aquel plan frustrado de hacerte mía.

Me retumban los oídos de todas las veces que callé un Te Amo,
de todas las veces que lo prometimos,
que juramos y lo intentamos cuanto pudimos
y nos dejamos prisioneros entre fotos sin embargo.

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